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La Hora Bruja

Brujas y tradiciones3 min de lectura

Limpias, mal aire y susto: el curanderismo mexicano

En México y Centroamérica, muchas familias distinguen enfermedades que la medicina no nombra: el susto, el mal aire, el empacho. Para curarlas existe un oficio propio, el de la curandera, y un gesto central: la limpia.

El curanderismo es el conjunto de saberes de sanación popular de México, Centroamérica y el sur de Estados Unidos. Mezcla la medicina de los pueblos indígenas, la medicina popular española (la misma de las santiguadoras y saludadores) y el catolicismo. Sus practicantes son las curanderas, los hueseros que arreglan huesos, las parteras y los yerberos, que conocen las plantas.

Las enfermedades de la tradición

NombreQué es, según la tradiciónCómo se trata
Susto o espantoEl alma se separa del cuerpo por una impresión fuerte: un accidente, una caída, un perro, una mala noticiaLimpias, rezos y «levantar la sombra», llamando a la persona por su nombre
Mal aireUn aire frío o cargado que entra en el cuerpo, a veces asociado a lugares o a espíritusLimpias con hierbas y copal
Mal de ojoLa mirada fuerte o envidiosa de otra persona, sobre todo hacia los bebésLimpia con huevo, amuletos de azabache y cinta roja
EmpachoUna comida que se queda «pegada» en el estómagoSobadas en el vientre y la espalda, tirar del cuero
Caída de molleraEn los bebés, la fontanela hundidaRemedios caseros y rezos

El susto es tan común en la región que el manual de psiquiatría estadounidense DSM-IV lo incluyó en 1994 en su glosario de «síndromes ligados a la cultura»: un malestar real, con síntomas como la falta de apetito, el insomnio o la tristeza, que en esa cultura se explica como la pérdida del alma después de un sobresalto.

La limpia

La limpia es el gesto central de todo esto. La curandera pasa por el cuerpo de la persona algo que absorba lo malo: un huevo crudo, un manojo de pirul, ruda o albahaca, una vela, a veces una flor o un limón. Lo hace siempre de arriba abajo, rezando o hablando bajito, y al final se queman las hierbas o se rompe el huevo en un vaso de agua para ver qué se ha llevado.

Muchas personas salen de una limpia sintiéndose mejor, y no hay que buscar misterio en ello: la limpia da tiempo, atención, contacto físico y la sensación de que alguien se ocupa de tu malestar. Lo explica muy bien la antropología médica, que lleva décadas estudiando a las curanderas.

Cuándo hay que ir al médico

Aquí está el riesgo. Algunos síntomas que la tradición llama susto o empacho pueden ser enfermedades serias: una deshidratación en un bebé, una infección, una apendicitis. La fiebre alta, los vómitos que no paran, la diarrea en un bebé o una fontanela hundida necesitan un médico, y la limpia puede acompañar, pero nunca sustituirlo.

Por qué sigue vivo

En muchas zonas rurales de México, la curandera fue durante siglos la única atención disponible, y sigue siendo una figura de confianza. En las ciudades, las limpias se han convertido además en una práctica espiritual que mucha gente hace en casa, sobre todo en momentos de cambio o de mala racha.

La limpia no cura una infección. Pero da algo que la medicina a veces olvida: tiempo, atención y alguien que se ocupa de ti.

Si quieres hacer una limpia sencilla en casa, tienes el paso a paso en la limpia con huevo. Y la historia del mal de ojo a los dos lados del Atlántico está en el mal de ojo y sus remedios.

Escrito por el equipo de La Hora Bruja. Las fechas de la luna y las cifras están calculadas para este artículo, y los datos históricos, contrastados con sus fuentes. Cómo escribimos el diario.

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