Por intenciónUna mañana
Limpieza energética de la casa, paso a paso
Después de una mudanza, de una mala racha, de una discusión fuerte o simplemente de un invierno largo, a veces una casa pide algo más que una limpieza normal.
La parte más importante de una limpieza energética es, sencillamente, una limpieza: quitar polvo, sacar lo que sobra, ventilar. Lo simbólico refuerza lo físico, no lo sustituye. Si una casa está llena de cosas rotas y aire viejo, ningún ritual la hará sentir ligera.
Paso a paso
- Abre todas las ventanas de la casa.
- Haz una limpieza física: friega suelos con agua y vinagre, quita el polvo, tira lo que esté roto.
- Pon un puñado de sal gruesa en cada esquina de las habitaciones principales.
- Quema un poco de romero en el cuenco (basta con que eche humo, sin llama) y recorre la casa con él, empezando por la habitación más alejada de la puerta y terminando en la entrada.
- Si tienes campanilla, hazla sonar en cada esquina: el sonido se usa en muchas tradiciones para «romper» lo estancado.
- Al día siguiente, recoge la sal con una escoba y tírala fuera de casa, no en las plantas.
De dónde viene
Quemar plantas aromáticas para purificar un espacio es una práctica presente en culturas de todo el mundo, del incienso de los templos al romero de las casas mediterráneas. La sal como protección aparece en el folclore europeo, en el sintoísmo japonés o en la tradición judía, entre otras. En América Latina es muy común limpiar con agua de ruda, romero o laurel.
Los rituales de La Hora Bruja recogen costumbres populares y de la brujería contemporánea, explicadas con su origen real. Son prácticas simbólicas: no sustituyen a un médico, a un psicólogo ni a un abogado. Todos los rituales.
