Ritual de luna menguante: limpiar y cerrar
Entre la luna llena y la nueva, la luz disminuye noche a noche. Es la fase de quitar: limpiar la casa, cerrar asuntos pendientes, dejar espacio para el siguiente ciclo.
La menguante pide hacer sitio. Este ritual mezcla una limpieza física (la que de verdad cambia cómo te sientes en una casa) con un gesto simbólico. No es necesario limpiar todo: elige una habitación o un rincón.
Paso a paso
- Elige un espacio: tu dormitorio, un armario, el escritorio.
- Saca de ahí algo que ya no uses o no quieras: ropa, papeles, objetos rotos. Mételo en la bolsa.
- Disuelve la sal en el agua del cubo y añade el romero o el vinagre.
- Limpia con esa agua las superficies y, si puedes, el suelo, de dentro hacia la puerta.
- Tira el agua por el desagüe del baño o al exterior, nunca en una planta.
- Enciende la vela en el espacio limpio y quédate unos minutos sentada en silencio.
- Saca la bolsa de casa ese mismo día.
De dónde viene
Las limpiezas con agua y sal aparecen en muchas tradiciones populares del Mediterráneo y de América Latina, a veces con ruda, romero o laurel. Hacerlas en luna menguante sigue la misma lógica que la agricultura tradicional: lo que se quiere que disminuya, en la fase en que la luz disminuye.
Los rituales de La Hora Bruja recogen costumbres populares y de la brujería contemporánea, explicadas con su origen real. Son prácticas simbólicas: no sustituyen a un médico, a un psicólogo ni a un abogado. Todos los rituales.