Por fase lunarVeinte minutos
Ritual de luna nueva: sembrar intenciones
La luna nueva es la noche más oscura del mes y, por eso mismo, la que tradicionalmente abre el ciclo. Es el momento de decidir qué quieres sembrar en las próximas cuatro semanas.
En la luna nueva no hay luz que ilumine nada: es un comienzo a ciegas, como una semilla bajo tierra. Por eso no es una noche para pedir resultados, sino para decidir qué quieres que empiece a crecer.
La clave de este ritual está en cómo escribes. Una intención útil es concreta, está en presente y depende de ti: «este mes salgo a caminar tres veces por semana» funciona mucho mejor que «quiero estar bien».
Paso a paso
- Ordena un poco el espacio donde vas a hacerlo. No hace falta limpiar la casa: basta con despejar una mesa.
- Enciende la vela y bebe un sorbo de agua despacio. Es la señal de que empiezas.
- Escribe en el papel tres intenciones como mucho para este ciclo, en presente y en primera persona.
- Lee cada intención en voz alta. Si al leerla notas que no te la crees, reescríbela hasta que suene a algo que de verdad puedes hacer.
- Dobla el papel hacia ti, dos veces, y déjalo bajo la vela mientras arde un rato. Si usas romero, ponlo encima del papel.
- Apaga la vela (mejor con un apagavelas o los dedos humedecidos que soplando, si quieres seguir la costumbre) y guarda el papel en un lugar donde lo veas.
Variantes
- Si te gustan las cartas, saca una para cada intención con la tirada de luna nueva.
- Si prefieres algo más breve, escribe una sola palabra para el mes y llévala en la cartera.
De dónde viene
Asociar la luna nueva a los comienzos es muy antiguo: muchos calendarios, como el hebreo o el islámico, empiezan el mes con la primera luna visible. La costumbre de escribir intenciones en esta fase es, en cambio, moderna, y se ha extendido sobre todo con la brujería contemporánea y el new age.
Los rituales de La Hora Bruja recogen costumbres populares y de la brujería contemporánea, explicadas con su origen real. Son prácticas simbólicas: no sustituyen a un médico, a un psicólogo ni a un abogado. Todos los rituales.