Rituales de Año Nuevo: de las uvas a la maleta
Doce uvas, ropa interior de color, una maleta que da la vuelta a la manzana, lentejas, un billete en el zapato. La última noche del año acumula más rituales que ninguna otra, y cada país tiene los suyos.
Los rituales de Año Nuevo tienen algo en común: todos intentan empezar el año con lo que quieres que haya en él. Las uvas atraen la suerte de los doce meses, la ropa interior de color el amor o el dinero, la maleta los viajes. Puedes combinarlos con un ritual propio, más íntimo, que convierta los deseos en algo concreto.
Paso a paso
- Esa tarde, escribe en un papel lo que te llevas del año que termina: tres cosas buenas, aunque sean pequeñas.
- Debajo, escribe lo que quieres que tenga el año que empieza. Una línea por cada ámbito: salud, amor, trabajo, tú.
- Enciende la vela un rato antes de la cena y deja el papel junto a ella.
- A medianoche, sigue la tradición de tu casa: las uvas con las campanadas, la maleta, el brindis.
- Antes de acostarte, guarda el papel en un sobre con la fecha. Lo abrirás el próximo 31 de diciembre.
Variantes
- Si quieres una mirada al año completo, haz la tirada de año nuevo: una carta para cada mes.
- Calcula tu carta del año con tu fecha de nacimiento.
De dónde viene
Las uvas de las campanadas son una costumbre española que se popularizó a comienzos del siglo XX; la explicación más repetida habla de un excedente de uva en la cosecha de 1909, aunque hay referencias anteriores de familias que ya lo hacían. De España pasó a buena parte de América Latina.
La ropa interior roja se asocia al amor y la pasión, sobre todo en España e Italia; la amarilla, a la prosperidad, en muchos países de América Latina. Salir con una maleta a dar una vuelta a la manzana, para viajar en el año nuevo, es muy popular en Colombia, Venezuela, México y otros países. Las lentejas, por su forma de moneda, atraen la abundancia en Italia, Chile o Perú. Echar un cubo de agua por la ventana, para limpiar lo malo del año, es típico de Cuba y Puerto Rico.
Los rituales de La Hora Bruja recogen costumbres populares y de la brujería contemporánea, explicadas con su origen real. Son prácticas simbólicas: no sustituyen a un médico, a un psicólogo ni a un abogado. Todos los rituales.