Cuando te sale…3 min de lectura
Me ha salido el Ocho de Espadas: atrapada en una jaula abierta
Describe una sensación muy concreta: no ver salida. Y, como pasa con muchas cartas difíciles de esta baraja, el dibujo esconde la salida a simple vista.
Estar en una situación de la que no puedes salir, ni sabes cómo, ni te ves capaz. El Ocho de Espadas lo dibuja con una mujer con los ojos vendados y el cuerpo atado, rodeada de espadas clavadas en el suelo. Es una imagen angustiosa. Pero si la miras con un poco de atención, verás que la trampa tiene una puerta enorme.
Mira dónde están las espadas
Las espadas están a sus lados y detrás, como una valla. Delante no hay ninguna. Tampoco tiene los pies atados. Si diera unos pasos hacia delante, saldría del cerco. No lo hace porque no lo ve: tiene una venda en los ojos.
Ese es el núcleo de la carta: la trampa es sobre todo mental. Las Espadas son el palo de los pensamientos, y aquí representan las ideas que te encierran: «no puedo», «no sabría», «es demasiado tarde», «qué van a decir». Son reales en el sentido de que te afectan, pero no tienen el poder que les das.
Al fondo, sobre una colina, se ve un castillo: el lugar de donde viene o al que podría volver. Y a sus pies hay charcos de agua, el elemento de las emociones, que le mojan los pies sin que pueda verlos.
El Ocho de Espadas en el amor y en el trabajo
En el amor. Sentirte atrapada en una relación, o atrapada fuera de ella: no atreverte a dejar a alguien, o no atreverte a acercarte a quien te gusta. Muchas veces la carta describe miedos tuyos más que obstáculos reales.
En el trabajo. Un trabajo que no te gusta y del que crees que no puedes salir, una situación en la que te sientes sin opciones. Antes de darlo por hecho, revisa si de verdad no las hay.
En la carta del día. Hoy puedes sentirte bloqueada. Busca la espada que falta: la opción que no estás considerando.
Como sí o no. No, pero un no que depende de ti más de lo que crees.
Vendas en la baraja
No es la única carta con los ojos tapados: la figura del Dos de Espadas también lleva una venda, y su situación es muy distinta, porque parece haber elegido no mirar para no tener que decidir. En el Ocho, la venda y las ataduras parecen puestas por otros. Comparamos todas las caras tapadas de la baraja en ojos vendados y caras tapadas.
Cómo salir del cerco
- Escribe tus ocho espadas: las frases que te dices sobre por qué no puedes salir.
- Busca el hueco. Para cada frase, una pregunta: ¿es un hecho o es un miedo?
- Pide ayuda para quitarte la venda. Una persona de fuera ve lo que tú no ves.
- Da un solo paso. No hace falta que sea el definitivo; basta con que te saque del cerco.
El cerco de espadas tiene una salida, y está justo delante.
Escrito por el equipo de La Hora Bruja a partir de las 78 ilustraciones originales de 1909. Cada detalle de las cartas está comprobado sobre la imagen, y las cifras, calculadas. Cómo escribimos el diario.





